El presidente fue claro en su conferencia: no habrá subsidio al combustible. Y explicó por qué. La última vez que se intentó un esquema de ese tipo, lo que quedó fue un desorden que terminó abriendo espacio a más de una jugada dudosa. Además, la verdad es que el alza de los precios responde a factores que están muy lejos de nuestras fronteras y del control de cualquier autoridad nacional. Nos guste o no, toca apretarse el cinturón. Así de simple.
En otro frente, independientemente de lo poco sensato —por decir lo menos— que resulta viajar a otro país para protestar contra un régimen dictatorial, los diez panameños detenidos en Cuba contarán con asistencia legal de la Cancillería. Ojalá la situación se resuelva pronto y puedan regresar a Panamá más temprano que tarde. Y ojalá también quede la lección: nuestras energías bien podrían concentrarse en construir y fortalecer nuestro propio país, cuidando la paz y la estabilidad que aún tenemos, en lugar de meternos en conflictos que claramente nos sobrepasan.
Mientras tanto, la semana ha estado movida dentro del aparato estatal. Salidas, entradas y ajustes que han dado de qué hablar en más de un despacho. En los pasillos se comenta que estos cambios podrían terminar mejorando la gestión pública. Habrá que verlo. En política, como siempre, las verdaderas respuestas no están en los anuncios, sino en los resultados.





